Preguntas Frecuentes:

Q: ¿Qué es la vida eterna y el ser nacido de nuevo?

Q: ¿Cuales son nuestras creencias?

Q: ¿Cómo puedo ayudar al ministerio Luz Y Esperanza?

 

 


¿Qué es la vida eterna y el ser nacido de nuevo?

A:        Un hombre se estaba ahogando en las aguas azules de Puerto Rico y el guarda vida lo vio en su binoculares, hundiéndose por ultima vez. Rápidamente corrió para salvarlo. Lo saco del agua sin respiración, le da respiración artificial, vomita, escupe agua y despierta conciente. Lo salvó de la muerte. Así Dios a través de su Hijo unigénito Jesús nos ha salvado de la muerte del pecado. El pecado nos hunde nos ahoga y trae con él, enfermedades, sean espirituales, físicas o sicológicas. Cuando Jesús se entrego para muerte para que en él pudiéramos ser salvados de la muerte y la condena eterna, nos reconcilio con su Padre, Dios, Adonai, abriendo la puerta de la comunión entre hombre y Dios.
Esta analogía de la significación de la palabra salvación es la primera de algunos de los fundamentos de la cristiandad que le ayudará crecer en él, en el conocimiento y la sabiduría de Jesús y el propósito que tiene para con tu vida.

El primer paso es el siguiente:

Romanos 10:9-11 nos dice: La palabra esta cerca de ti, la tienes en la boca y en el corazón. Esta es al palabra de fe que predicamos: Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. Así dice la Escritura: Todo el que confié en el no será jamás defraudado.

Similarmente la siguiente oración puede orar en voz alta para salvación:

        Padre celestial creo en mi corazón que Jesús es el Señor, tu Hijo Unigénito, quien fue engendrado por el Espíritu Santo, nacido de una virgen, anduvo la tierra en carne y hueso, hizo milagros y prodigios por el Espíritu Santo, llego a la cruz del Calvario en obediencia a ti para limpiarme con su sangre derramada el alma, espíritu y corazón de toda inmundicia, toda iniquidad y todo pecado librándome de la condena eterna, para que en mi corazón el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo hagan su morada.

        Jesucristo en la cruz fue crucificado y muerto; lo sepultaron y al tercer día resucito por la gloria y poder del Espíritu Santo. Esta es mi esperanza; que estaré en tu presencia cuando respire mi último hálito, porque hoy he renacido y mi nombre escrito en el libro de la vida. Los ángeles en los cielos regocijan porque soy ciudadano de la nación santa, la familia celestial, hijo de la luz eterna, porque he creído en el nombre de tu Hijo unigénito Jesús, el único camino, la única vida y la única verdad.

        Gracias por tu misericordia, abre mi corazón para entender tu palabra la Biblia. Dios Padre guíame a una iglesia para crecer en entendimiento y sabiduría del Señor, para que reveles el propósito que tienes en mi, para servirte Jesús como tu quieres. Te quiero agradar amado Jesús, Señor Dios y Espíritu Santo.

Amen.


            Continué y léase los siete puntos sobre el nuevo nacimiento para entender la bendición que has recibido del Señor en este día muy especial- tu nueva fecha de cumpleaños espiritual.

Segundo Paso: Siete apuntes sobre el nuevo nacimiento:

7 APUNTES

Medite en los siguiente versículos diariamente para establecer firmeza en este fundamento esencial y de suma importancia para tu fe en esta, tu nueva vida en el Señor. (Texto Tomado de la Nueva Versión Internacional. )
 

1. EL nuevo nacimiento es una nueva creación: 2 Corintios 5:17: Por tanto, si alguno esta en Cristo, es una nueva creación. !Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!

2. El nuevo nacimiento es una resurrección espiritual: Efesios 2:1-9 En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos (impulsados... propósitos; Literalmente en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y los pensamientos.) Como los demás éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados! y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucito y nos hizo sentar con el en las regiones celestiales, para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramo sobre nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes sino que es regalo de Dios, no por obra para que nadie se jacte.
 

3. El nuevo nacimiento es regeneración: Tito 3:5-6 ...Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro salvador.

4. El nuevo nacimiento es tomar parte de la naturaleza divina de Dios: 2 Pedro 1:4 Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina (b.) (b.) (Lleguen... divina. Traducción alterna, lleguen a ser colaboradores con Dios.)

5. El nuevo nacimiento es recibiendo a Jesucristo como salvador y Señor, por fe: Juan 1:12 Mas a cuantos los recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hechos hijos de Dios.

6. El nuevo nacimiento es ser hecho “la justicia de Dios”: 2 Corintios 5:21 Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador ( , para que en él recibiéramos ( j) la justicia de Dios. ( i ) lo trato como pecador, Traducción Alternativa lo hizo sacrificio por el pecado. Literalmente lo hizo pecado. ( j ) recibiéramos. Literalmente llegaremos a ser.

7. El nuevo nacimiento es necesario si has de ser hijo de Dios: “Tienes que nacer de nuevo”: Juan 3:7 No te sorprendas de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo.”

 

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¿Cuales son nuestras creencias?

Doctrinas Esenciales de nuestras creencias Bíblicas:

Las Santas Escrituras
Las Santas Escrituras, el Antiguo y el Nuevo Testamento son la Palabra escrita de Dios, dadas a los hombres santos por divina inspiración de Dios quienes hablaron y escribieron así como fueron movidos por el Espíritu Santo. En Su Palabra Dios ha entregado al hombre el conocimiento necesario para la salvación. Las Santas Escrituras son la infalible revelación de Su voluntad. Ellas son el estandarte de su carácter, la prueba de experiencia, la revelación autorizada de las doctrinas, y una confiable anotación de los hechos de Dios en la historia. Apoyo en estos pasajes Bíblicos:
2Pedro 1:20,21; 2Timoteo 3:16,17; Salmos 119:105;
Proverbios 30:5,6; Isaías 8:20; Juan 17:17; 1Tesalonicenses 2:13; Hebreos 4:12;

La Trinidad
Hay un solo Dios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo, una unidad de tres Personas coexistiendo por la eternidad. Dios es inmortal, todo poderoso, conocedor de todo, superior a todo, y omnipresente. Él es infinito y más allá de la comprensión humana, pero conocido por Su auto revelación. Él es siempre digno de alabanza, adoración, y servicio por toda la creación. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19 ;
2Corintios 13:14; Efesios 4:4-6; 1Pedro 1:2; 1Timoteo 1:17; Apocalipsis 14:7;

El Padre
Dios el eterno Padre es el Creador, la Fuente, el Sustentador, y el Soberano de toda la creación. Él es justo y santo, misericordioso y piadoso, lento con la ira, y abundante en constante amor y fidelidad. Las cualidades y los poderes exhibidos en el Hijo y el Espíritu Santo también son revelaciones del Padre.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 1:1; Apocalipsis 4:11; 1Corintios 15:28; Juan 3:16;
1Juan 4:8; 1Timoteo 1:17; Exodo 34:6,7; Juan 14:9;

El Hijo
Dios el eterno Hijo fue encarnado en Cristo Jesús. Por Él todas las cosas fueron creadas, el carácter de Dios es revelado, la salvación de la humanidad es realizada, y el mundo es juzgado. Siempre Dios verdadero, Él se convirtió verdaderamente hombre, Jesús el Cristo. Fue concebido del Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Él vivió y experimentó la tentación como todo ser humano pero ejemplificando perfectamente la rectitud y el amor de Dios. Por sus milagros Él manifestó el poder de Dios y fue demostrado como el Mesías prometido de Dios. Él sufrió y murió voluntariamente en la cruz por nuestros pecados y en nuestro lugar. Él volverá de nuevo en gloria para la última liberación de su pueblo y la restauración de todas las cosas.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Juan 1:1-3 & Juan 1:14; Colosenses 1:15-19; Juan 10:30;
Juan 14:9; Romanos 6:23; 2Corintios 5:17-19; Juan 5:22; Lucas 1:35; Filipenses 2:5-11; Hebreos 2:9-18;
1Corintios 15:3,4; Hebreos 8:1,2; Juan 14:1-3.

El Espíritu Santo
Dios, el eterno Espíritu fue activo con el Padre e Hijo en la creación, la encarnación, y la redención. Él inspiró a los escritores de las Escrituras. Él lleno la vida de Cristo con poder. Él llama y convence al ser humano y aquellos que responden, Él los renueva y transforma en la imagen de Dios. Enviado por Dios y el Hijo para estar siempre con sus hijos, Él extiende dones espirituales a la iglesia, capacitándola para ser testigo de Cristo, y en armonía con las Escrituras la lleva a toda verdad. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 1:1,2;
Lucas 1:35; Lucas 4:18; Hechos 10:38; 2Pedro 1:21; 2Corintios 3:18; Efesios 4:11,12; Hechos 1:8;             Juan 14:16-18; Juan 14:26; Juan 15:26,27; Juan 16:7-13.

La Creación
Dios es Creador de todas las cosas, y ha revelado en la Escritura el relato auténtico de Su actividad creativa. En seis días el Señor hizo los cielos y la tierra y a todo ser viviente sobre la tierra, y descansó el séptimo día de esa primera semana. Él de tal manera estableció el Sábado como perpetuo conmemorativo de Su obra creativa completada. El primer hombre y mujer fueron hechos a la imagen de Dios como la obra coronante de la Creación, se les dio dominio sobre la tierra, y la responsabilidad de cuidarla. Cuando el mundo fue acabado era muy bueno declarando la gloria de Dios. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 1 & 2;
Exodo 20:8-11; Salmos 19:1-6; Salmos 33:6 & Salmos 33:9; Salmos 104; Hebreos 11:3.

La Naturaleza del Hombre
El hombre y la mujer fueron hechos a la imagen de Dios con individualidad, el poder y la libertad de pensar y actuar. Aunque creados seres libres, cada uno es una unidad inseparable del cuerpo, la mente, y el alma, dependiendo de Dios para la vida, el aliento y toda otra cosa. Cuando nuestros primeros padres desobedecieron a Dios, ellos negaron su dependencia de Él y cayeron de su alta posición que ocupaban delante de Dios. La imagen de Dios en ellos fue desfigurada y ellos fueron sujetos a la muerte. Su descendencia sufre también de su naturaleza caída y de sus consecuencias. Ellos son nacidos con debilidades y con tendencias al mal. Pero Dios en Cristo reconcilia al mundo a Él mismo y por medio de Su Espíritu restaura en los penitentes mortales la imagen de su Creador. Creados para la gloria de Dios, ellos son llamados a amarle a Él y a unos a otros cuidando también de su ambiente. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 1:26-28;
Génesis 2:7; Salmos 8:4-8; Hechos 17:24-28; Génesis 3; Salmos 51:5; Romanos 5:12-17; 2Corintios 5:19,20;
Salmos 51:10; 1Juan 4:7,8 & 1Juan 4:11 & 1Juan 4:20; Génesis 2:15.

El Gran Conflicto
Toda la humanidad esta envuelta hoy en el gran conflicto entre Cristo y Satanás respecto al carácter de Dios, Su ley, y Su soberanía sobre el universo. Este conflicto tuvo origen en el cielo cuando un ser creado, dotado con libre albedrío, en exaltación propia se convirtió en Satanás, el adversario de Dios y condujo a una porción de los ángeles a la rebelión. Él introdujo el espíritu de rebelión en este mundo cuando llevo a Adán y a Eva al pecado. Esta transgresión humana resulto en la desfiguración de la imagen de Dios en la humanidad, en el desorden en el mundo creado, y en su devastación eventual como en la instancia del diluvio mundial. Observado por toda la demás creación, este mundo se volvió en el tribunal del conflicto universal, del cual el amor de Dios será últimamente vindicado. Para asistir a Su pueblo en este conflicto Cristo envía al Espíritu Santo y a sus fieles ángeles para guiar, proteger, y sostener a los suyos en el camino a la salvación.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Apocalipsis 12:4-9; Isaías 14:12-14; Ezequiel 28:12-18;
Génesis 3; Romanos 1:19-32; Romanos 5:12-21; Romanos 8:19-22; Génesis 6:8; 2Pedro 3:6; 1Corintios 4:9;
Hebreos 1:14.

La Vida, la Muerte, y la Resurrección de Cristo
En la vida de Cristo de perfecta obediencia a la voluntad de Dios, en Su sufrimiento, muerte, y resurrección, Dios proveyó la única manera de expiación para el pecado humano. De manera que todos aquellos que aceptaran este sacrificio tuvieran vida eterna, y la creación entera entendiera mejor el infinito y santo amor del Creador. Esta expiación perfecta vindica la virtuosidad de la ley de Dios y la misericordia de su carácter de manera que aunque condena nuestros pecados provee para nuestro perdón. La muerte de Cristo es sustitutiva y expiatoria, reconciliadora y transformadora. La resurrección de Cristo proclama el triunfo de Dios sobre las fuerzas del mal y para aquellos quienes aceptan su expiación les asegura victoria final sobre el pecado y la muerte. Esto declara el señorío de Cristo Jesús ante el cual toda rodilla del cielo y la tierra se doblará.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Juan 3:16; Isaías 53; 1Pedro 2:21,22; 1Corintios 15:3,4;  1Corintios 15:20-22; 2Corintios 5:14,15 & 2Corinthios 5:19-21; Romanos 1:4; Romanos 3:25; Romanos 4:25;
Romanos 8:3,4; 1Juan 2:2; 1Juan 4:10; Colosenses 2:15; Filipenses. 2:6-11.

La Experiencia de la Salvación
En su infinito amor y misericordia Dios dejo que Cristo quien no conoció pecado, llevara pecado por nosotros para que en Él pudiéramos ser hechos rectos ante Dios. Guiados por el Espíritu Santo sentimos nuestra necesidad, reconocemos nuestra manera pecaminosa, nos arrepentimos de nuestras transgresiones, y ejercemos fe en Jesús como Señor y Cristo, como sustituto y ejemplo. Esta fe la cual recibe salvación viene por medio del poder divino del Verbo y recibe el don de la gracia de Dios. Por medio de Cristo somos justificados, adoptados como hijos e hijas de Dios y librados del dominio del pecado. Por medio del Espíritu nacemos de nuevo y somos santificados. El Espíritu renueva nuestras mentes, escribiendo la ley de Dios en nuestros corazones y nos da poder para vivir una vida santa. Permaneciendo en Él somos hechos partícipes de la naturaleza divina, y tenemos la seguridad de la salvación hoy y en el juicio final.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: 2Corintios 5:17-21; Juan 3:16; Gálatas 1:4; Gálatas 4:4-7;
Tito 3:3-7; Juan 16:8; Gálatas 3:13,14; 1Pedro 2:21,22; Romanos 10:17; Lucas 17:5; Marcos 9:23,24;
Efesios 2:5-10; Romanos 3:21-26; Colosenses 1:13,14; Romanos 8:14-17; Gálatas 3:26; Juan 3:3-8;
1Pedro 1:23; Romanos 12:2; Hebreos 8:7-12; Ezequiel 36:25-27; 2Pedro 1:3,4; Romanos 8:1-4;               Romanos 5:6-10.


Crecimiento en Cristo
Mediante su muerte en la cruz Jesús triunfó sobre las fuerzas del mal. Jesús, quién subyugó los espíritus de demonios durante su ministerio terrenal ha roto el poder del diablo y asegurado su derrota final. La victoria de Jesús nos da victoria sobre las fuerzas malignas que aún tratan de controlarnos mientras caminemos con El en paz, gozo y en la seguridad de su amor. Ahora el Espíritu Santo mora en nosotros y nos fortalece. Continuamente comprometidos con Jesús, nuestro Salvador y Señor, somos libres de las cargas de nuestro pasado. No vivimos ya más en la oscuridad, temor de los poderes del mal, ignorancia y falta de significado de nuestra pasada manera de vivir. En esta nueva libertad en Jesús, estamos llamados a crecer en la semejanza de Su Carácter, teniendo comunión diaria con El a través de la oración, alimentándonos de su Palabra, meditando en ella y en la providencia de Dios, cantando sus alabanzas, reuniéndonos en adoración y participando en la misión de la Iglesia. Mientras nos damos a nosotros mismos en un servicio de amor hacia aquellos que nos rodean y mientras testificamos de su salvación, la presencia continua de Jesús a través del Espíritu Santo transforma cada momento y cada tarea de nuestra experiencia Espiritual.
Apoyo en pasajes Bíblicos: Salmos 1:1,2; Salmos 23:4; Salmos 77:11,12; Colosenses 1:13,14; Colosenses 2:6;
Colosenses 2:14,15; Lucas 10:17-20; Efesios 5:19-20; Efesios 6:12-18; 1Tesalonicenses 5:16-18;
1Tesalonicenses 5:23; 2Pedro 2:9; 2Pedro 3:18; 2Corintios 3:17-18; Filipenses. 3:7-14; Mateo 20:25-28;
Juan 20:21; Gálatas 5:22-25; Romanos 8:38-39; 1Juan 4:4; Hebreos 10:25.

La Iglesia
La iglesia es la comunidad de creyentes que confiesa a Cristo Jesús como Señor y Salvador. Así como el pueblo de Dios en los tiempos del Antiguo Testamento somos llamados a salir del mundo. Nos reunimos para alabar, el compañerismo, la instrucción en la Palabra, celebrar la Cena del Señor, el servicio a la humanidad, y la proclamación mundial del evangelio. La iglesia recibe su autoridad de Cristo quien es el Verbo encarnado, y de las Escrituras que son la Palabra escrita. La iglesia es la familia de Dios, adoptada por Él como hijos e hijas, sus miembros viven por acabo del nuevo pacto. La iglesia es la novia por quien Cristo murió con tal de santificarla y limpiarla. En Su regreso triunfante, Él la presentara a Sí mismo una gloriosa iglesia, los fieles de todas las edades, la compra de Su sangre, no teniendo falla o arruga, sino que santa y sin mancha.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 12:3; Hechos 7:38; Efesios 4:11-15; Efesios 3:8-11;
Mateo 28:19,20; Mateo 16:13-20; Mateo 18:18; Efesios 2:19-22; Efesios 1:22,23; Efesios 5:23-27;    Colosenses 1:17,18

El Remanente y Su Misión
La iglesia universal es compuesta de todos aquellos quienes verdaderamente creen en Cristo. En los últimos días cuando la apostasía se ha generalizado de tal manera, un remanente ha sido llamado fuera para guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Este remanente anuncia la llegada de la hora del juicio, proclama la salvación por medio de Cristo, y da voz del pronto advenimiento de Él. Esta proclamación es simbolizada por los tres ángeles de Apocalipsis 14. Coincide con el juicio investigador en el cielo y produce una obra de arrepentimiento y reforma en la tierra. Todo creyente es llamado a tener una parte personal en esta testificación mundial. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Apocalipsis 12:17; Apocalipsis14:6-12;
Apocalipsis 18:1-4; 2Corintios 5:10; Judas 3 & Judas 14; 1Pedro 1:16-19; 2Pedro 3:10-14; Apocalipsis 21:1-14;

Unidad en el Cuerpo de Cristo
La iglesia es un cuerpo con muchos miembros, llamados de toda nación, tribu, lengua, y pueblo. En Cristo somos una nueva criatura, sin distinciones de raza, cultura, educación, y nacionalidad, sin diferencias entre alto y bajo, rico y pobre, hombre y mujer, no debe haber división entre nosotros. Somos todos iguales en Cristo, quien por un solo Espíritu nos ha enlazado en compañerismo con Él y los unos con los otros. Estamos para servir y ser servidos sin parcialidad o reservas. Por medio de la revelación de Cristo Jesús en las Escrituras compartimos la misma fe y esperanza, y unidos damos un mismo testimonio al mundo. Esta unidad tiene su fuente en la perfecta unión de los miembros de la Deidad, que nos han adoptado como sus hijos.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Romanos 12:4,5; 1Corintios 12:12-14; Mateo 28:19,20; Salmos 133:1,2;
2Corintios 5:16,17; Hechos 17:26,27; Gálatas 3:27,29; Colosenses 3:10-15; Efesios 4:14-16; 4:1-6;
Juan 17:20-23.

El Bautismo
Con el bautismo confesamos nuestra fe en la muerte y resurrección de Cristo Jesús, y testificamos de nuestra muerte al pecado y de nuestra intención de caminar en una vida nueva. Así reconocemos a Cristo como Señor y Salvador, nos convertimos en sus criaturas, y somos recibidos como miembros en Su iglesia. El bautismo es símbolo de nuestra unión con Cristo, del perdón de nuestros pecados, y de nuestra recepción del Espíritu Santo. Es por inmersión en agua y dependiente de una afirmación de la fe en Jesús y un arrepentimiento de pecados evidente. Sigue la instrucción en las Santas Escrituras y aceptación en sus enseñanzas.
Apoyo se encuentra en estos pasajes Bíblicos: Romanos 6:1-6; Colosenses 2:12,13; Hechos 16:30-33;
Hechos 22:16; Hechos 2:38; Mateo 28:19,20.

La Cena del Señor
La Cena del Señor es una participación en los emblemas del cuerpo y sangre de Jesús como expresión de fe en Él, nuestro Señor y Salvador. En esta experiencia de comunión Cristo está presente para reunirse y fortificar a los suyos. Al tomar parte alegremente proclamamos la muerte del Señor hasta Su próxima venida. La preparación para la Santa Cena incluye un examen de conciencia, el arrepentimiento, y la confesión. El Maestro ordenó el servicio del rito de humildad para significar renovación de nuestra purificación, para expresar una buena voluntad en servirse uno al otro en humildad semejante a la de Él, y para unir nuestros corazones en amor. El servicio de comunión es abierto a todo creyente cristiano.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: 1Corintios 10:16,17; 1Corintios 11:23-30; Mateo 26:17-30; Apocalipsis 3:20;
Juan 6:48-63; Juan 13:1-17.


Dones Espirituales y Ministerios
Dios otorga a cada miembro de Su iglesia en cada época dones espirituales que han de utilizados en ministerio amoroso para el beneficio de la iglesia y la humanidad. Dados por medio del Espíritu Santo quien proporciona a cada miembro como sea Su voluntad. Los dones proveen toda habilidad y ministerios necesitados por la iglesia para cumplir sus divinamente ordenadas funciones. De acuerdo a las Escrituras, estos dones incluyen tales ministerios como la fe, sanidad, profecía, predicación, enseñanza, administración, reconciliación, compasión, servicio en sacrificio propio, y caridad para ayudar y animar a la gente. Unos miembros son llamados por Dios y dotados por el Espíritu para funciones reconocidas por la iglesia para ejercer el ministerio pastoral, el de evangelismo, el apostolado, y la enseñanza, funciones particularmente necesarias para equipar a los miembros para el servicio, para conducir la iglesia a la madurez espiritual, y para fomentar la unidad de la fe y del conocimiento de Dios. Cuando los miembros emplean estos dones espirituales como fieles mayordomos de la gracia variada de Dios, la iglesia es protegida de la influencia destructiva de la falsa doctrina, crece con una ayuda que es de Dios, y en fe y amor. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Romanos 12:4-8;                     1Corintios 2:9-11 & 27-28; Efesios 4:8 & 11-16; Hechos 6:1-7; 1Timoteo 2:1-3; 1Pedro 4:10,11.

El Don de la Profecía
Uno de los dones del Espíritu Santo es la profecía. Este don es una marca identificadora de la iglesia remanente. También hacen claro que la Biblia es el único estandarte por la cual toda enseñanza y experiencia debe ser probada. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Joel 2:28,29; Hechos 2:14-21; Hebreos 1:1-3;         Apocalipsis 12:17; Apocalipsis 19:10.

La Ley de Dios
Los grandes principios de la ley de Dios son incorporados en los Diez Mandamientos y ejemplificados en la vida de Cristo. Ellos expresan el amor de Dios, su voluntad, y propósitos concernientes a la conducta humana y sus relaciones, son obligatorios para toda persona en cada época. Estos preceptos son la base del pacto de Dios con su pueblo y son el estandarte en los juicios de Dios. Por medio de la obra del Espíritu Santo estos señalan el pecado y despiertan el sentido de necesidad de un Salvador. La salvación es completamente por gracia y no por obras, pero sus frutos es la obediencia a los Mandamientos. Esta obediencia desarrolla el carácter cristiano y produce la sensación de bienestar. Es una evidencia de nuestro amor por el Señor y de nuestra preocupación por nuestros semejantes. La obediencia por fe demuestra el poder de Cristo para transformar vidas y para fortalecer la testificación cristiana. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Exodo 20:1-17; Salmos 40:7,8;
Mateo 22:36-40; Deuteronomio 28:1-14; Mateo 5:17-20; Hebreos 8:8-10; Juan 16:7-10; Efesios 2:8-10;
1Juan 5:3; Romanos 8:3,4; Salmos 19:7-14.

La Mayordomía
Somos los mayordomos de Dios a quienes Él ha confiado tiempo y oportunidades, habilidades y posesiones, y las bendiciones de la tierra y sus recursos. Somos responsables ante Él por su uso apropiado. Reconocemos que Él es dueño por medio de nuestro servicio fiel a Él y a nuestro prójimo, y por la devolución del diezmo y dando ofrendas para la proclamación de su Evangelio, y el sostén y crecimiento de su Iglesia. La mayordomía es un privilegio dado por Dios para nutrirnos en amor y para la victoria sobre el egoísmo y la codicia. El mayordomo se regocija con las bendiciones que otros reciben como resultado de su fidelidad.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 1:26-28; Génesis 2:15; 1Crónicas 29:14; Hageo 1:3-11;
Malaquías 3:8-12; 1Corintios 9:9-14; Mateo 23:23; Romanos 15:26,27; 2Corintios 8:1-15.


El Matrimonio y la Familia
El matrimonio fue divinamente establecido en el Edén y confirmado por Jesús como unión para toda la vida en compañerismo amoroso de un hombre y una mujer. Para el cristiano el compromiso de matrimonio es tanto ante Dios como ante el cónyuge, y debería realizarse entre parejas que comparten la misma fe. El mutuo amor, la honra, el respeto, y la responsabilidad son la fábrica de esta relación la cual ha de reflejar el amor, la santidad, intimidad, y permanencia de la relación entre Cristo y su iglesia. Sobre el divorcio, Jesús enseño que la persona que se divorcia de su cónyuge para casarse con otro, excepto en caso de fornicación, comete adulterio. Aunque algunas relaciones familiares pueden estar lejos de lo ideal, los matrimonios que se entregan completamente uno al otro en Cristo pueden realizar una unidad amorosa por medio de la dirección del Espíritu y la educación de la iglesia. Dios bendice a la familia y intenta que su membresía asista el uno al otro hacia la madurez completa. Los padres han de criar a sus hijos para amar y obedecer al Señor. Por su ejemplo y sus palabras ellos han de enseñarles que Cristo es un disciplinario amoroso, siempre haciendo y cuidando, quien quiere que ellos sean miembros de su cuerpo, la familia de Dios. Aumentando la cercanía familiar es un distintivo de este mensaje evangelístico final. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Génesis 2:18-25; Mateo 19:3-9;
Juan 2:1-11; 2Corintios 6:14; Efesios 5:21-33; Mateo 5:31,32; Marcos 10:11,12; Lucas 16:18;                 1Corintios 7:10,11; Éxodo 20:12; Efesios 6:1-4; Deuteronomio 6:5-9; Proverbios 22:6; Malaquías 4:5,6.


El Ministerio de Cristo en el Santuario Celestial
Hay un santuario en el cielo, el verdadero tabernáculo el cual el Señor levantó y no el hombre. En él Cristo intercede por nuestra parte haciendo disponible a todos los creyentes el beneficio de su sacrificio expiatorio ofrecido por todos en la cruz. Fue investido como nuestro sumo sacerdote y comenzó su ministerio de intercesión en el momento de su ascensión. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Hebreos 8:1-5; Hebreos 4:14-16;
Hebreos 9:11-28; Hebreos 10:19-22; Hebreos 1:3; Hebreos 2:16,17; Daniel 7:9-27; Daniel 8:13,14;
Daniel 9:24-27; Números 14:34; Ezequiel 4:6; Levítico 16; Apocalipsis 14:6,7; Apocalipsis 20:12;
Apocalipsis 14:12; Apocalipsis 22:12.


La Segunda Venida de Cristo
La segunda venida de Cristo es la esperanza bendita de la iglesia, el gran clímax del evangelio. La venida del Salvador será literal, personal, visible, y mundial. Cuando Él regrese, los muertos justos serán resucitados y juntos con los vivos justos serán glorificados y llevados al cielo, pero los impíos vivos morirán. El cumplimiento casi completo de la mayor parte de las profecías junto con la condición hoy día del mundo, indican que la venida de Cristo es inminente. La hora y el tiempo de ese evento no han sido revelados pero somos exhortados a estar listos a todo tiempo. Apoyo en los siguientes pasajes Bíblicos: Tito 2:13; Hebreos 9:28; Juan 14:1-3;
Hechos 1:9-11; Mateo 24:14; Apocalipsis 1:7; Mateo 24:43,44; Mateo 26:64; 1Tesalonicenses 4:13-18;
1Corintios 15:51-54; 1Tesalonicenses 1:7-10 & 1Tesalonicenses2:8; Apocalipsis 14:14-20; Apocalipsis 19:11-21;
Mateo 24; Marcos 13; Lucas 21; 2Timoteo 3:1-5; 1Tesalonicenses 5:1-6.

La Muerte y la Resurrección
La paga del pecado es muerte. Pero Dios quien sólo posee inmortalidad, concederá vida eterna a sus redimidos. Hasta ese día, la muerte es un estado de inconsciencia para toda persona. Cuando Cristo, nuestra vida, aparezca, los justos resucitados y los justos vivos serán glorificados y arrebatados para encontrarse con su Señor. La segunda resurrección, la resurrección de los impíos, tendrá lugar mil años después.
Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Romanos 6:23; 1Timoteo 6:15,16; Eclesiastés 9:5,6 ; Salmos 146:3,4;
Juan 11:11-14; Colosenses 3:4; 1Corintios 15:51-54; 1Tesalonicenses 4:13-17; Juan 5:28,29;
Apocalipsis 20:1-20.

 
El Milenio y el Fin del Pecado
El milenio es el reinado por mil años de Cristo y los redimidos en el cielo, entre la primera y la segunda resurrección. Durante este tiempo, los impíos serán juzgados. La tierra estará completamente desolada, sin habitantes humanos, siendo ocupada por Satanás y sus ángeles. Al cierre Cristo y sus santos y la santa ciudad descenderá del cielo a la tierra. Los impíos muertos serán entonces resucitados y junto con Satanás y sus ángeles rodearán la ciudad, pero el fuego de Dios los consumirá, purificando la tierra. El universo así será librado del pecado y los impíos para siempre. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: Apocalipsis 20; 1Corintios 6:2,3
Jeremías 4:23-26; Apocalipsis 21:1-5; Malaquías 4:1; Ezequiel 28:18,19.


La Tierra Nueva
En la tierra nueva en la cual los justos vivirán, Dios proveerá un hogar eterno para los redimidos y un perfecto ambiente adecuado para la vida eterna y al desarrollo del amor, el gozo, y el conocimiento en su presencia. Aquí Dios mismo morará con su pueblo, dolor y muerte no habrá más. El gran conflicto habrá terminado y el pecado no será más. Todas las cosas vivientes e inanimadas proclamarán que Dios es amor y Él reinará para siempre. Amén. Apoyo en estos pasajes Bíblicos: 2Pedro 3:13; Isaías 35; Isaías 65:17-25; Mateo 5:5;
Apocalipsis 21:1-7; Apocalipsis 22:1-5; Apocalipsis 11:15
 

 


 

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El ministerio Luz Y Esperanza es un ministerio de alcance, educación y trasformación de almas para la gloria de Dios.  Personas disponibles en hacer el compromiso en ayudar al ministerio, podrán bajar el formulario y enviárnoslo para procedimiento. Hay requisitos para ser parte de este ministerio y estamos trabajando en traerles un formulario a llenar para cualificar. Les damos las gracias antemano por su interes.

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